Psicología y ZENtido

8 minutos de lectura

8 de agosto de 2025

El síndrome del impostor

Cuando crees que no tienes méritos por tus logros y que los has engañado a todos

Escrito por:

Ps. José Verdejo C.

¿Qué es el síndrome
del impostor?

        “A veces me cuesta creer que lo que he logrado es real. Me felicitan, me reconocen… y sin embargo, una parte de mí susurra que en cualquier momento se van a dar cuenta de que no soy lo que piensan.”

El síndrome del impostor es una experiencia interna en la que, a pesar de los logros alcanzados, sentimos que no los merecemos realmente. El término fue mencionado por primera vez en 1978 por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes, quienes lo definidieron como una sensación persistente de haber engañado a los demás, de no ser tan capaces como ellos creen.

Según su investigación, este fenómeno se define por tres características clave:

  • La creencia de que los demás tienen una visión exagerada de tus capacidades. Sientes que te sobrevaloran y que las expectativas sobre ti son demasiado altas.

  • Un miedo constante a ser descubierto como un fraude. Vives con la ansiedad de que alguien, en cualquier momento, revele tu supuesta incompetencia.

  • Atribuir el éxito a factores externos. En lugar de reconocer tu talento o esfuerzo, lo atribuyes a la suerte, a la ayuda de otros o a haber trabajado muchísimo más que los demás para compensar tus carencias.

Lo más paradójico es que las personas que lo padecen suelen ser muy competentes, pero viven con la sensación de que todo es una farsa que en algún momento se desmoronará.

Este fenómeno no es un trastorno mental en si, sino una experiencia emocional que puede afectar incluso a personas exitosas y reconocidas. Algunos studios sugieren que hasta un 80% de las personas lo experimentan en algún momento de su vida.

Comprender lo que nos pasa nos ayuda a ponerle nombre al malestar y a dar el primer paso para salir de ese ciclo de inseguridad y ansiedad.

¿Cómo se manifiesta?

Las personas que viven con el síndrome del impostor suelen compartir un patrón de pensamientos y conductas muy reconocible. Aunque no todos lo experimentan igual, hay ciertos rasgos que se repiten con frecuencia.

🔸 Trabajo excesivo y perfeccionismo: Te esfuerzas más de lo necesario, como si tu valor dependiera de eso. Sentir que si no das el 110%, alguien podría notar que no eres tan capaz.

🔸 Minimizar los logros: Aunque los demás reconozcan tu trabajo, tú lo explicas con frases como “fue suerte”, “no era tan difícil”, o “cualquiera lo habría logrado”. Es como si no pudieras tuyo aquel reconocimiento.

🔸 Miedo a ser descubierto: Esa sensación constante de que en cualquier momento “se van a dar cuenta”. Es uno de los pilares centrales del síndrome: vivir con la sensación de estar fingiendo.

🔸 Autosabotaje: A veces, incluso sin darte cuenta, te bloqueas o evitas rendir al máximo. Si no sale bien, al menos puedes decirte: “Es que no me esforcé lo suficiente”, en lugar de enfrentar la posibilidad de no sentirte “suficiente”.

Incluso personas sumamente exitosas como el famoso actor Tom Hanks, protagonista de la emblemática película Forrest Gump, y ganador de dos premios Oscar lo ha mencionado. En una entrevista en 2016 mencionó: Cuando descubran que, en realidad soy un fraude, ¿Me lo quitarán todo?”.

Otro caso conocido es el del actor y productor Don Cheadle, que una vez dijo a Los Ángeles TimeTodo lo que veo, es que todo lo que hago está mal, una falsificación y un fraude

¿Cuál es el origen?

No hay una única causa, sino una combinación de factores personales y sociales.

Dinámicas familiares: 

Las primeras investigaciones de Clance e Imes sugieren que crecer en ciertos entornos familiares puede influir. Por ejemplo, tener un hermano constantemente etiquetado como “el inteligente” puede llevarte a dudar de tus propios logros intelectuales. También puede ocurrir lo contrario: si tu familia te puso en un pedestal, cualquier fracaso puede hacerte sentir que no estás a la altura de esas expectativas y que, por tanto, eres un impostor.

Baja autoestima: 

Una de las raíces más profundas del síndrome es la creencia  de “no ser lo suficientemente bueno”. Esta idea, a menudo, actúa como un filtro a través del que interpretas tus éxitos como golpes de suerte.

Presiones sociales: 

La sociedad actual puede amplificar estos sentimientos. Las redes sociales nos exponen a versiones idealizadas de la vida de los demás, lo que facilita la comparación. De hecho, un estudio reveló que el 62% de los usuarios de redes sociales admiten que estas los hacen sentir insatisfechos con sus vidas y logros.

¿Qué tipo de impostor eres?

La investigadora Valerie Young ha identificado cinco tipos principales, cada uno con sus propias “reglas internas”. ¿Te reconoces en alguno?

🧱 El Perfeccionista: Fija metas tan altas que son casi inalcanzables. Si comete el más mínimo error, se siente un fracasado.

🎭 La Supermujer / El Superhombre: Su valor reside en cuántos roles puede desempeñar de manera brillante y simultánea. Si falla en uno, siente que ha fracasado en todo.

🌱 El Talento Natural: Cree que la habilidad debe ser innata. Si tiene que esforzarse para lograr algo, se siente un fraude, porque para él, el éxito debería ser fácil.

🧍 El Individualista: Piensa que el verdadero éxito solo cuenta si se consigue sin ayuda de nadie. Pedir ayuda es, para él, una prueba de su incompetencia.

📚 El Experto: Nunca se siente lo suficientemente preparado. Teme ser llamado “experto” porque cree que para merecer ese título debería saberlo absolutamente todo sobre un tema.

¿Cómo comenzar a trabajarlo?

Afortunadamente, es posible gestionar esta sensación y fortalecer tu confianza.

🧠 Cuestiona tus pensamientos: Lleva un registro de tus logros. Anota el hecho objetivo (“Me ascendieron”) y el pensamiento impostor (“Fue un error”). Luego, escribe una explicación más reaista basada en tus habilidades (“Soy competente”). Esto te ayudará a considerar tu pensamiento como algo interno y no como una realidad extena.

🗣️ Habla de ello: Rompe el secretismo. Al compartir lo que sientes con personas de confianza, te darás cuenta de lo común que es esta experiencia. Esto reduce el aislamiento y la vergüenza.

🌱 Acepta el error como aprendizaje: Cambia tu relación con el fracaso. Como dijo el gurú de la gestión Peter Drucker, las empresas no deben despedir a los que se equivocan, sino a los que nunca se equivocan, pues estos últimos nunca intentan nada nuevo o interesante. Permítete no ser perfecto; tu valor no depende de ello.

¿Cuándo pedir ayuda profesional?

Si bien las estrategias de autoayuda son útiles, hay momentos en los que el síndrome del impostor puede ser tan limitante que requiere apoyo profesional. Considera buscar ayuda si:

Los sentimientos de ser un fraude
afectan gravemente tu carrera, llevándote a rechazar oportunidades o a autosabotearte.

La ansiedad y el estrés son constantes y
perjudican tu salud mental y tu autoestima de forma significativa.

Notas que este problema puede ser en realidad un signo de depresión o ansiedad.

Has intentado manejarlo por tu cuenta, pero el malestar persiste o empeora. Acudir a terapia es un paso necesario y efectivo para recuperar la confianza.

¿Quieres dar un paso más?

Un pequeño paso puede ser el gran paso necesario para cambiar las cosas y recuperar la paz en tu vida. No lo dejes pasar. 

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